Filósfofa y escritora estadounidense, de origen ruso. Desarrolló el concepto filosófico del ‘objetivismo’. Es la autora de novelas tan relevantes como El Manantial, Himno o La rebelión de Atlas.
Nació en 1905 en San Petersburgo, Rusia, donde se crio hasta que emigró a Estados Unidos en 1926. Estudió Filosofía e Historia en la Universidad Estatal de San Petersburgo, formación que marcaría profundamente el núcleo ideológico de toda su obra posterior. Murió a los 77 años, en 1982, en la ciudad de Nueva York.
Tras llegar a América, logró algunos trabajos en Hollywood como intérprete y publicó dos novelas de escasa repercusión. Sin embargo, con su tercer intento, El manantial (1943), alcanzó el éxito editorial que la consagraría. Para entonces ya era conocida en los círculos culturales neoyorquinos por haber producido dos obras de teatro para Broadway.
El objetivismo, el sistema filosófico que Rand desarrolló a lo largo de toda su vida, defiende el egoísmo racional, el individualismo y el capitalismo laissez-faire como pilares de una sociedad justa. Su argumentario fija los conceptos alrededor de un sistema económico que permite al ser humano vivir haciendo pleno uso de su facultad de razonar, que Rand consideraba la característica definitoria y más elevada de la especie humana. Defendía que solo el capitalismo libre era capaz de proteger y potenciar esta facultad, en contraposición a cualquier sistema colectivista que la sometiera a la voluntad del grupo.
Rechazaba de forma absoluta el socialismo, la religión y el altruismo, a los que consideraba formas de esclavitud moral que negaban la autonomía del individuo. Esta postura radical le granjeó tanto admiradores apasionados como detractores igualmente vehementes, y su influencia en el pensamiento político y económico conservador y libertario estadounidense sigue siendo enorme décadas después de su muerte.
En el ámbito de la literatura distópica, Himno (1938) destaca como su obra más directamente vinculada al género: una novela corta ambientada en un futuro colectivista extremo donde la palabra «yo» ha sido erradicada del lenguaje y el individuo no existe más allá de su función dentro del Estado. Es una de las distopías más descarnadas y filosóficamente coherentes de la literatura del siglo XX, y un punto de partida esencial para entender el pensamiento de Rand antes de adentrarse en sus obras mayores.