¿Qué son las novelas distópicas y utópicas?

Una novela distópica es aquella que representa un mundo o sociedad en el que una variable modifica el curso de la humanidad, generando un mundo contrario a lo que estimamos por utopía, es decir, indeseable. Esa variable de la que hablamos puede ser de tipo histórico, un gobierno totalitario, de tipo tecnológico, una guerra, o cualquier suceso que genera una deshumanización o modifica la ética y moral de las personas. Se trata de trabajos profundamente sociológicos.

Las distopías y las utopías caminan con tan solo una fina línea que las separa, las hay claramente distópicas y las hay realmente utópicas. Pero también podemos encontrar utopías que se convierten en auténticas pesadillas y viceversa. 

Qué son las novelas distópicas y utópicas

Entendiendo a fondo qué son las novelas distópicas

Cuando nos preguntamos «qué son las novelas distópicas», estamos indagando sobre un género que nos permite explorar las posibilidades más oscuras y preocupantes de la sociedad y la humanidad. Las novelas distópicas están arraigadas en la especulación, pero llevan esa especulación a un extremo sombrío y a menudo desalentador.

Una novela distópica, en esencia, nos presenta una sociedad que es lo contrario de una utopía, una sociedad indeseable o aterradora, a menudo ambientada en un futuro en el que las tendencias sociales, políticas o tecnológicas actuales han llegado a extremos peligrosos. Por tanto, la pregunta «qué son las novelas distópicas» puede responderse diciendo que son una advertencia, un espejo oscuro en el que podemos ver reflejadas las peores posibilidades de nuestro presente.

Diferencias con otros géneros de ficción

A diferencia de otros géneros de ciencia ficción que pueden centrarse en la tecnología o la aventura, las novelas distópicas suelen tener un enfoque más profundo en la sociedad y la política. Los autores de novelas distópicas crean mundos en los que los sistemas de gobierno o las estructuras sociales han fallado o han sido pervertidos.

En estas historias, las personas a menudo se ven oprimidas por regímenes autoritarios, la tecnología se utiliza para controlar y subyugar en lugar de liberar, y las libertades y derechos humanos básicos pueden ser ignorados o pisoteados.

Las distopías como herramienta para la reflexión y la crítica social

Las novelas distópicas son una forma poderosa de comentar y criticar las tendencias y problemas actuales. Nos permiten ver lo que podría suceder si dejamos que estas tendencias continúen sin control, y nos desafían a pensar en cómo podemos cambiar nuestro propio mundo para evitar estos futuros sombríos. Así, entender «qué son las novelas distópicas» es también entender una herramienta para la crítica social y la reflexión.

¿Qué es distópico?

Una distopía es un constructo de ficción que retrata una sociedad, generalmente situada en un futuro incierto, cuyas características y elementos se han deformado hasta adquirir rasgos indeseables o incluso terroríficos. No se centra necesariamente en la destrucción física del entorno, lo que usualmente se asocia con las narrativas apocalípticas o post-apocalípticas, sino que pone el foco en la descomposición moral, ética y social que ocurre en el seno de la propia sociedad.

 En estas sociedades, que a menudo son el resultado de un gobierno totalitario, un conflicto bélico desmesurado, desastres naturales catastróficos, o cualquier otra circunstancia desestabilizadora, los individuos suelen verse desprovistos de su humanidad, y las normas y valores que regulan la convivencia suelen ser corrompidos o directamente ignorados.

La diferencia vs utopía

 Es aquí donde radica el contraste con el concepto de utopía. Si una utopía es la representación de una sociedad perfecta, en la que cada elemento está diseñado para garantizar la armonía y la justicia, una distopía es su contraparte negativa. En una distopía, la armonía y la justicia son generalmente sustituidas por la opresión y la desigualdad, y la vida se ve marcada por el miedo, la incertidumbre y, a menudo, el sufrimiento.

 Las distopías suelen servir como advertencias sobre los posibles resultados de ciertas tendencias o políticas presentes en nuestra sociedad. Funcionan como espejos deformantes que reflejan los peores aspectos de nuestra civilización, llevados al extremo. Son un recordatorio de hasta dónde podemos llegar si abandonamos los principios de humanidad, respeto y libertad que forman la base de cualquier sociedad saludable.

¿Qué es utópico?

La ficción utópica nos transporta a un escenario en el que la sociedad imaginada nos presenta un estado futuro idealizado, un mundo en el que la humanidad ha alcanzado un grado de perfección hasta ahora desconocido. En este tipo de relatos, lo que presenciamos es un mundo de ensueño, una quimera en la que cada aspecto de la sociedad funciona de manera óptima y justa.

 Una utopía, en su esencia más pura, es un sistema socio-político perfectamente diseñado, un modelo de sociedad que parece haber alcanzado la cumbre del progreso humano. En estas representaciones, cada individuo encuentra su lugar y función, contribuyendo a la perfección general de la sociedad, donde reina la justicia y la equidad. En un mundo utópico, la armonía es una constante, y se erradican los conflictos, pues todos sus habitantes colaboran en la creación y mantenimiento de un equilibrio ideal.

La utopía como distopía oculta

 No obstante, estas representaciones también suelen albergar una crítica subyacente. A menudo, la perfección de estas sociedades está construida sobre un control riguroso y una uniformidad total, lo que implica la anulación de la individualidad y la libertad personal. Las utopías, por tanto, a menudo plantean interrogantes sobre la naturaleza de la perfección y sobre cuánto estamos dispuestos a sacrificar para alcanzarla.

 La ficción utópica es, en definitiva, un espejo que refleja nuestras aspiraciones y nuestros temores. Es un terreno en el que podemos explorar nuestras ideas acerca de lo que significa una sociedad perfecta y cómo deberíamos interactuar dentro de ella. Al mismo tiempo, nos invita a cuestionar y a desafiar nuestras propias nociones de perfección y justicia, fomentando la reflexión sobre los valores y los principios que consideramos fundamentales para nuestra coexistencia.


Margaret Atwood

El siglo XX acabó con las utopías. Perdimos la fe en ellas. Hitler, Stalin, Mao, Pol Pot, Mussolini… Todos llegaron diciendo que iban a hacer las cosas mucho mejor, pero primero tenían que… Siempre hay un «primero tenemos que», y suele implicar matar a mucha gente. Nunca llegas a la parte buena. Creo que ahora vamos a ver el auge de utopías nuevas, las ecoutopías, que proponen una vida más verde. Mantenga un ojo en Elon Musk.

 Margaret Atwood

/ Extracto de la entrevista por Pablo Guimón en El País


Narrativa distópica frente a utópica

En la propia perfección de la utopía existe una conexión directa con la distopía. El estado utópico de la sociedad no genera conflicto, y por ello normalmente estas novelas que presentan un mundo utópico suelen terminar generando un conflicto con esa propia sociedad, de modo que finalmente esa perfección se cuestiona desde la óptica de uno de los personajes o grupo de ellos.

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Por ejemplo, se podría considerar que la sociedad representada por Aldous Huxley en Un mundo feliz es utópica y a la vez distópica. Partimos precisamente de ese punto, un mundo en el que no existe sufrimiento, dolor. Donde todo funciona perfectamente, y ante el más mínimo síntoma adverso una simple droga pone solución. Sin embargo, esta perfección se vuelve indeseable por deshumanizar a las personas sacrificando el individualismo y la privacidad en favor de la sociedad, del sistema.

Así, se revela la delgada línea entre utopía y distopía, ya que una sociedad ideal a primera vista puede ser una pesadilla oculta al analizarla en profundidad. En este escenario, lo que parece ser una perfección absoluta a menudo se logra a expensas de la identidad personal, la libertad emocional y el derecho al autodescubrimiento, elementos esenciales para la plenitud humana.


Para entender qué son las novelas distópicas analicemos su Historia

La historia de las novelas distópicas se remonta a los albores de la literatura, con ecos en las antiguas historias de paraísos perdidos y sociedades fallidas. Sin embargo, el género distópico como lo conocemos hoy en día se consolida en el siglo XX, marcado por las grandes transformaciones sociales, tecnológicas y políticas. Las obras pioneras, como «1984» de George Orwell y «Un mundo feliz» de Aldous Huxley, establecen los cimientos del género, presentando sociedades futuras en las que los ideales de progreso y orden se han pervertido hasta convertirse en herramientas de opresión y deshumanización. Desde entonces, las novelas distópicas se han convertido en espejos críticos de nuestras sociedades, planteando preguntas incómodas sobre los límites del poder, la tecnología, y la condición humana.

1984 george orwell

1984 de George Orwell está considerada una obra maestra de la literatura distópica.

un mundo feliz Aldous Huxley

Un mundo feliz es una novela excelente de Aldous Huxley, una distopía de un futuro deshumanizador

Las historias distópicas son una auténtica protesta contra los sistemas de gobierno o ideales sociales extremistas que acaban resultando peligrosos como el fascismo, comunismo, teocracias, el capitalismo, etc. Es una proyección en la que los autores suelen avisar a modo de enseñanza de que en un futuro tal vez podríamos vernos de ese modo.

Tipos de novela distópica / distopías

Política

Suele representar el control social por parte de un estado que oprime, vigila o controla de forma rigurosa a los seres humanos. En este tipo de novelas encontramos grandes ejemplos como 1984 de George Orwell, Nosotros de Yevgueni Zamiatin o La fe de nuestros padres de Philip K. Dick.

Tecnológica o científica

Una revolución causada por un avance científico o por una tecnología muy avanzada que cambia todo lo que concebimos como normalidad, creando un caldo de cultivo excelente para la narrativa distópica. Ejemplos en esta variante son Un mundo feliz de Aldous Huxley o La pianola de Kurt Vonnegut, entre muchos otros libros de este género.

Humorísticas o satíricas

Mundos absurdos, divertidos, en los que los cambios generan situaciones cómicas o satíricas de la propia actualidad. Mercaderes del espacio y su continuación, La guerra de los mercaderes, de Frederik Pohl y Cyril Kornbluth son un ejemplo excelente de este tipo de distopía.

De género

Historias liberadores, de enfoque feminista. Son tendencia gracias a la magnífica obra El cuento de la criada de Margaret Atwood. Le siguen otras novelas como The Power de Naomi Alderman.

Ecológicas

La contaminación, la superpoblación, un mundo en extinción debido al desastre medioambiental, son historias que tratan de hacernos ver el camino de la humanidad, explorando las posibles consecuencias de acabar con nuestro planeta. Todos sobre Zanzibar de John Brunner es un excelente ejemplo de este tipo de novela distópica.

Espaciales o que implican civilizaciones exteriores

Son aquellas en las que la llegada de una civilización exterior a nuestro planeta cambia el orden mundial. Hay infinidad de ejemplos de ficción que juegan con mundos en las que la distopía se autogenera gracias a la imaginación de sus autores.

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