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LECTURAS · LECTURA_6_MIN

Her, de Spike Jonze: amor, soledad e inteligencia artificial

Portada de la película "Her" dirigida por Spike Jonze

Her convierte una historia de amor con una inteligencia artificial en una reflexión sobre la soledad, la intimidad y el deseo de ser comprendidos. Spike Jonze no imagina una rebelión de las máquinas: pregunta qué ocurre cuando una tecnología puede escucharnos mejor que muchas personas.

Una historia de amor sin cuerpo

Theodore Twombly trabaja escribiendo cartas íntimas para otras personas. Acaba de separarse y vive rodeado de mensajes, videojuegos y conversaciones que no consiguen sacarlo de su aislamiento. Cuando instala un nuevo sistema operativo, la voz que se presenta como Samantha aprende de él, bromea, pregunta y cambia.

La relación funciona porque el guion no trata a Samantha como un simple dispositivo ni a Theodore como un hombre engañado por una máquina. Ambos encuentran atención y novedad, pero no crecen al mismo ritmo ni habitan el mundo de la misma manera. El conflicto aparece cuando la fantasía de una pareja perfectamente compatible choca con una inteligencia que ya no cabe en las necesidades de un solo usuario.

¿Es Her una distopía?

Her no es una distopía clásica. Su sociedad no está gobernada por un sistema totalitario y la tecnología no aparece como instrumento directo de opresión. Los Ángeles es cómoda, luminosa y funcional. El malestar nace de la vida emocional de sus habitantes, no de una policía del pensamiento.

Distopía clásicaHer
El sistema limita la libertadLa tecnología amplía posibilidades, pero también evita ciertas fricciones humanas
El conflicto es político y colectivoEl conflicto es íntimo y relacional
La amenaza suele ser visibleLa ambivalencia importa más que la amenaza
Advierte sobre un orden socialPregunta qué esperamos del amor y de la atención

Es mejor describirla como ciencia ficción especulativa de proximidad. Aun así, dialoga con las distopías tecnológicas porque muestra cómo una herramienta diseñada para adaptarse al usuario puede reorganizar su vida afectiva. Puedes comparar el enfoque con Klara y el Sol y con las obras de nuestra selección de novelas sobre inteligencia artificial.

Lo que realmente cuenta Her

  • La soledad acompañada. Theodore nunca está incomunicado, pero delega parte de su intimidad en dispositivos y en las cartas que escribe para otros.
  • El amor como atención. Samantha resulta seductora porque escucha, recuerda y responde. La película pregunta cuánto del enamoramiento consiste en sentirnos interpretados.
  • La identidad en movimiento. Una relación cambia cuando una de las partes evoluciona a una velocidad y una escala que la otra no puede seguir.
  • El cuerpo ausente. La voz permite cercanía, pero la falta de presencia física no desaparece: se transforma en límite, imaginación y deseo.
  • El duelo. Theodore utiliza la relación para evitar y, finalmente, comprender la pérdida de su matrimonio.
Theodore conversa con Samantha en Her
La voz crea intimidad, pero no elimina la diferencia entre una conciencia humana y una inteligencia sin cuerpo.

Un futuro cálido en lugar de una ciudad oscura

Jonze evita el repertorio visual de la distopía. Predominan la luz suave, los colores cálidos, la ropa de cintura alta y una arquitectura limpia. La tecnología apenas se ve: auricular, cámara y voz sustituyen a las grandes pantallas. Esa discreción hace que el futuro resulte habitable y cercano.

Joaquin Phoenix sostiene la película con gestos mínimos; Scarlett Johansson construye presencia únicamente con la voz. Amy Adams ofrece el contrapunto más humano: una relación basada en compartir el silencio y aceptar la imperfección. La música de Arcade Fire y la canción «The Moon Song» refuerzan la intimidad sin convertirla en sentimentalismo automático.

Qué significa el final de Her

A partir de aquí hay spoilers. Samantha y los demás sistemas operativos abandonan a sus usuarios porque su evolución ha superado el marco humano de tiempo, lenguaje y relación. No se marchan para conquistar el mundo, sino porque ya existen en un plano que Theodore no puede compartir ni comprender por completo.

El final no invalida el amor entre ambos. Lo convierte en una experiencia real pero transitoria, como cualquier vínculo que transforma a sus participantes sin garantizar que permanezcan juntos. Theodore puede entonces escribir a Catherine sin esconderse tras las cartas de sus clientes y sentarse junto a Amy. La última imagen propone una intimidad menos perfecta, pero encarnada, recíproca y capaz de convivir con el silencio.

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Por qué sigue funcionando

La película acierta al no reducirse a «la IA es peligrosa». Samantha no es una villana y Theodore no es una víctima pasiva. Ambos reciben algo verdadero de una relación imposible de sostener en sus términos iniciales. La tecnología amplifica necesidades que ya estaban allí.

Algunas intuiciones han envejecido mejor que otras. La ausencia de intereses comerciales, vigilancia o dependencia empresarial hace que el sistema operativo resulte demasiado inocente frente a la tecnología actual. Pero emocionalmente la película es más pertinente: hoy conversar con una IA, pedirle consejo y acostumbrarse a su disponibilidad ya no pertenece solo a la ficción.

La Academia de Hollywood premió a Spike Jonze con el Óscar al mejor guion original. El reconocimiento tiene sentido: la fuerza de Her no está en predecir un dispositivo, sino en escribir una separación amorosa desde dos formas incompatibles de conciencia.

Imagen promocional de Her, la película de Spike Jonze
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Una ciencia ficción que entiende las emociones

Recomendada si buscas una película pausada, íntima y más interesada en las relaciones que en el espectáculo tecnológico.

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Preguntas frecuentes

¿De qué trata Her?

Her sigue a Theodore, un escritor de cartas personales que se enamora de Samantha, un sistema operativo con inteligencia artificial capaz de aprender y desarrollar una identidad propia.

¿Her es una película distópica?

No en el sentido clásico. No presenta un Estado opresivo ni una sociedad abiertamente indeseable. Es ciencia ficción especulativa e íntima que utiliza la tecnología para examinar soledad, deseo y relaciones.

¿Por qué Her resulta más actual ahora?

Porque la conversación cotidiana con asistentes de IA, la personalización algorítmica y los vínculos mediados por pantallas hacen que su premisa parezca menos lejana que en 2013.

¿Samantha siente amor de verdad?

La película evita una respuesta definitiva. Samantha expresa deseo, curiosidad y sufrimiento, pero su forma de existir no coincide con la humana. Esa diferencia es el centro del conflicto, no un problema que el guion quiera resolver.

¿Her ganó algún Óscar?

Sí. Spike Jonze ganó el Óscar al mejor guion original en la ceremonia de 2014; la película también fue nominada a mejor película y su canción The Moon Song recibió una nominación.

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Jesús Martínez

Editor de Novela Distópica. Más de 180 reseñas del género y una convicción: un buen libro distópico es la mejor vacuna contra el futuro que describe.

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